¿Qué es la magnetita?

La magnetita (o piedra imán) es un mineral de hierro constituido por óxido ferroso-diférrico (Fe3O4) que debe su nombre a la ciudad griega de Magnesia. Su fuerte magnetismo se debe a un fenómeno de ferromagnetismo: los momentos magnéticos de los distintos cationes de hierro del sistema se encuentran fuertemente acoplados por interacciones antiferromagnéticas, de forma que en cada celda (unidad) resulta un momento magnético no compensado. La suma de estos momentos magnéticos no compensados, fuertemente acoplados entre sí, es la responsable de que la magnetita sea un imán.

¿Para qué sirve la Magnetita?

Como mineral:

Junto con la hematita es una de las menas más importantes, al contener un 72% de Hierro (es el mineral con mayor contenido de hierro).

Como material de construcción y vías:

Se usa como añadido natural de alta densidad (4,65 hasta 4,80 kg/l) en hormigones, especialmente para protección radiológica, concretos expuestos a condiciones marinas (muelles, edificios, postes…), concretos anti vibratorios en tendido de rieles de transporte metro, etc.
Como agregado a concretos asfálticos para facilitar su calentamiento in situ con el uso de microondas. Con el aporte de magnetita se puede alcanzar la temperatura adecuada (alrededor de 165ºC) en muy corto tiempo. Otros óxidos de hierro también cumplen el mismo propósito pero se requiere de mucho más tiempo de exposición a las microondas para alcanzar la misma temperatura lo que no los hace rentables.

En la industria automovilística:

Se usa en la fabricación de frenos.

En minería de carbón:

Se utiliza en minerías de carbón en máquinas de lavado por medio denso. La magnetita incrementa la densidad del agua lo que permite separar el carbón del material estéril, reduciendo los niveles de ceniza e incrementando los BTU del carbón.

En calderas industriales:

La magnetita es un compuesto muy estable a altas temperaturas, aunque a temperaturas bajas o en presencia de aire húmedo a temperatura ambiente se oxide lentamente y forme óxido férrico. Su estabilidad a altas temperaturas le permite ser un buen protector de los tubos de la caldera. Es por ello que se hacen tratamientos químicos en las calderas industriales, pues se busca formar en los tubos capas continuas de magnetita.

En recuperaciones ambientales:

Se utiliza pulverizada sobre manchas de aceite o crudos de petróleo, para permitir la recuperación y limpieza de grandes superficies acuáticas con la utilización de electroimanes. Se utiliza en enormes cantidades como nutriente de plancton sobre la superficie oceánica para alimentar la cadena trófica marina desde la base.